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dilluns, 20 de juny del 2016

LA GUERRA QUE SÍ ENS VAREN CONTAR

Aquí teniu diversos enllaços per saber-ne més sobre aquest període de la història i sobre els seus protagonistes.

En aquest vídeo de RTVE podeu visualitzar una guerra que marcà un abans i un després per moltíssims motius, la cobertura mediàtica fou un d'ells, des d'aquí també accediu a diverses imatges.

La boixa vietnamita cremada amb napalm ens conta, ja d'adulta, com es pot arribar a perdonar una barbàrie com aquesta. Llegiu aquest article de El País, "Cuando me duelen las heridos, rezo".



Imatge extreta de Tebeosfera.com







divendres, 11 de desembre del 2015

D'ON VE EL VOSTRE TELÈFON MÒBIL?

Us heu plantejat alguna vegada d'on ve el vostre telèfon mòbil quan decidiu canviar-lo només per estar "a l'última"? Esper que aquest article us ajudi a reflexionar una mica...


Un trabajador en la planta de Foxconn en Shenzhen (China). -

dijous, 10 de desembre del 2015

NIKOLA TESLA, UN DE TANTS INVENTORS SENSE RECONEIXEMENT

Expediente Nikola Tesla: ¿por qué cayó en el olvido el mayor inventor del siglo XX?

Gracias a este científico la electricidad llega hoy a millones de hogares en todo el mundo, pero su nombre no es popular. Su gran rivalidad con Edison puede tener que ver con su falta de reconocimiento

Día 23/04/2012 - 10.43h

Nikola Tesla es, para muchos, el más grande inventor del siglo pasado. Gracias a él, la electricidad llega hoy a millones de hogares en todo el mundo. ¿Pero por qué su nombre ha caído en el olvido? ¿Y qué tuvo que ver en ello Thomas Alva Edison, su gran rival?
Expediente Nikola Tesla: ¿por qué cayó en el olvido el mayor inventor del siglo XX?


Nikola Tesla
Llegó a Nueva York el año en que «nació» la Estatua de la Libertad, 1884. Armado con su impecable elegancia parisina y la cabeza llena de ideas, llevaba una carta de recomendación: «Conozco a dos grandes hombres, y usted es uno de ellos. El otro es el joven portador de esta carta». El destinatario de la misiva era un ya célebre Thomas Alva Edison, el padre de la bombilla (y el fonógrafo, y el altavoz, y el micrófono del teléfono, y…). El otro «gran hombre» era Nikola Tesla, un joven serbio desconocido, nacido en 1856 en Smilijan, entonces parte del imperio austrohúngaro e integrado en la actual Croacia. Tesla venía de trabajar en la sede parisina de la Continental Edison, la compañía del inventor norteamericano. Lo mandaba Charles Batchelor, su antiguo jefe europeo.
Según llegó a Nueva York, Tesla preguntó dónde estaban las oficinas de Edison. Y allí fue, a hablar con su futuro jefe: salió del despacho con un puesto de trabajo. Pero entre ambos no hubo una gran sintonía. Y poco después la animadversión acabaría en conflicto abierto. Edison defendía un modelo de negocio eléctrico basado en la corriente continua. Y había convencido ya a algunos inversores, aunque aún a una escala muy reducida: su sistema de distribución eléctrica, el primero en el mundo, arrancó en 1882 con 110 voltios de corriente continua y 59 clientes en Manhattan.
Tesla, en cambio, creía en un modelo basado en la corriente alterna. La pugna entre ambos pasó a la historia como «la guerra de las corrientes». Ganó Tesla con su modelo, mucho más eficiente. Gracias a él apretar hoy un interruptor ilumina nuestras casas. Pese a que la memoria histórica ha sido más benévola con otros inventores (Edison, Hertz, Volta...), el mundo debe mucho al enigmático Nikola Tesla.
Gran ingeniero y con una memoria notable –heredada, según él, de su madre: analfabeta pero capaz de recitar poemas épicos serbios que ella nunca pudo leer–, Tesla poseía además unainfinita capacidad de trabajo: le bastaba con dormir dos horas al día y, si el trabajo lo requería, podía estar 80 horas sin pegar ojo. «No hay emoción más intensa para un inventor que ver una de sus creaciones funcionando –decía–. Esa emoción hace que uno se olvide de comer, de dormir, de todo». A ese ritmo se empeñó en resolver el primer gran reto que Edison le puso, a solo un año de su llegada: rediseñar sus generadores de corriente continua. Si lo lograba, recibiría 50.000 dólares. Pero cuando se dirigió a su jefe para exigir su paga, Edison sonrió: «Ay, ¡qué poco ha aprendido usted del humor americano!». Despechado, Tesla abandonó la compañía sin aceptar el aumento de sueldo que se le ofrecía.
Poco después, Tesla encontró a su gran aliado en el «conflicto eléctrico» con Edison: el rico empresario George Westinghouse. Este contaba ya, desde 1886, con una pequeña red eléctrica en Massachusetts, basada en la corriente alterna. Pero le faltaba la clave para distribuir la electricidad a gran escala. El motor de inducción, ya inventado y patentado por Tesla, era esa clave. Según la leyenda, el empresario ofreció al inventor un millón de dólares y un porcentaje de los beneficios por los derechos de todas sus patentes. Los papeles que han llegado hasta hoy aportan otras cifras: 60.000 dólares por la adquisición de 40 patentes; cinco mil en metálico y el resto en acciones. Tesla, además, recibiría 2,5 dólares por cada caballo de potencia generado gracias a la electricidad vendida. Cuando las cosas adquirieron una escala mayor, este pago resultó inviable. Hubiese convertido a Tesla en un multimillonario sin precedentes…
Aquellos fueron años intensos, tanto en los laboratorios como en los incipientes medios de comunicación. Tesla y Edison trataban de convencer a la opinión pública de las bondades de su sistema y de los peligros del método rival. Edison no dudó en congregar a periodistas y curiosos para mostrarles los peligros de la corriente alterna aplicando descargas a perros y gatosque mandaba recoger de la calle. Filmó incluso la ejecución de un elefante del circo de Coney Island que había matado a tres hombres. Esto ocurría en 1903. Años atrás, Harold P. Brown –un ingeniero secretamente financiado por Edison– había inventado la silla eléctrica.Se utilizó por primera vez en agosto de 1890, y uno de sus objetivos era desacreditar a la corriente alterna que empleaba...

Precursor del whatsapp

Tesla también fue un mago en utilizar a los medios. Ya célebre, los periodistas se peleaban por arrancarle una entrevista, siempre generosa en titulares. «El presente es vuestro –decía–, pero el futuro es mío». O: «A lo largo del espacio hay energía, y es una mera cuestión de tiempo que los hombres logren aprovechar esa energía. El científico no busca un resultado inmediato. No espera que sus ideas avanzadas sean fácilmente aceptadas. Su deber es sentar las bases para los que vendrán, señalar el camino». Desde este punto de vista, Tesla marcó incluso el camino hacia el SMS, el e-mail y el whatsapp: «Cualquier persona, en mar o en tierra, con un aparato sencillo y barato que cabe en un bolsillo, podría recibir noticias de cualquier parte del mundo o mensajes particulares destinados solo al portador; la Tierra se asemejaría a un inconmensurable cerebro, capaz de emitir una respuesta desde cualquier punto».
A su vez, los curiosos de la época se agolpaban para ver su demostración pública del primer dispositivo movido por un mando a distancia: un pequeño barco que dejó atónitos a cuantos se acercaron al Madison Square Garden.
Volviendo a la «guerra de las corrientes», el equipo de Westinghouse y Tesla logró hitos en la Feria Internacional de Chicago, en 1893, dedicada al invento de moda: la electricidad. Para iluminarla, se optó por los generadores de corriente alterna. La otra gran victoria llegó ese mismo año: el grupo de expertos que debía decidir qué sistema adoptar para aprovechar el potencial hidroeléctrico de las cataratas del Niágara otorgó el contrato a Westinghouse, desechando a otras compañías; entre ellas, la de Edison. Muchos dudaban de que el sistema cumpliese su objetivo: alimentar la demanda de la creciente industria de Búfalo. Tesla aseguró que esas cataratas podrían alimentar a todos los Estados Unidos. Y consiguió que su método se implantara en la mayor instalación eléctrica construida hasta la fecha. En 1915 se habló de un supuesto premio Nobel compartido por Tesla y Edison. Se desconoce hasta qué punto el rumor se basaba en hechos reales. El reconocimiento nunca llegó.
(Article extret d'ABC)


Si voleu saber-ne més sobre la guerra dels corrents elèctrics, podeu consultar aquest article de la Viquipèdia)


dimecres, 9 de desembre del 2015

AFAMATS I BOJOS, SEMPRE

El discurs de Steve Jobs a la Universitat de Stanford

Em sento honorat de ser aquí avui amb vosaltres, en aquesta cerimònia de graduació en una de les millors universitats del món. Jo mai no m'he graduat. La veritat, mai no he estat tan a prop d'una graduació universitària com en aquest moment.
Avui m'agradaria explicar-vos tres anècdotes de la meva vida. No són gran cosa. Tres anècdotes, simplement. La primera té a veure amb connectar punts.
Em vaig retirar del Reed College als sis mesos, però vaig continuar anant-hi, d'una manera intermitent, divuit mesos més abans d'abandonar els estudis. Per què els vaig deixar? La cosa ve d'abans que jo nasqués. La meva mare biològica era una jove universitària, fadrina, que va donar-me en adopció. Ella creia fermament que m'havia d'adoptar gent graduada. Per tant, va apanyar-ho tot perquè, tot just nascut, m'adoptessin un advocat i la seva dona. Però a l'últim minut, quan vaig néixer, se'n van desdir, perquè volien una nena. D'aquesta manera, els meus pares, que eren a la llista d'espera, van rebre una trucada de nit: 'Tenim un nen no desitjat, el volen?'. I van respondre: 'És clar!'
Quan la meva mare biològica es va assabentar que ma mare no tenia títol universitari i que el meu pare ni tan solament tenia el graduat escolar es va negar a signar els papers d'adopció definitius. Però va canviar de parer, al cap d'uns mesos, quan els pares li van prometre que algun dia hi aniria, a la universitat. I als disset anys vaig anar a la universitat. Innocent, en vaig triar una de tan cara com Stanford i tots els estalvis dels meus pares, de classe obrera, se'n van anar en la matrícula. Sis mesos després jo no havia estat capaç d'apreciar el valor del seu esforç. No tenia idea de què volia fer a la vida i tampoc no sabia si la universitat m'ajudaria a esbrinar-ho. I jo allà, despenent tots els diners que els pares havien estalviat durant tota la vida. Vaig decidir retirar-me i confiar que tot anés bé. Aquell moment va ser aterridor, però mirant enrere és una de les millors decisions que hagi pres mai. Vaig deixar les classes obligatòries, que no m'interessaven, i vaig començar a assistir irregularment a les que em semblaven interessants.
No tot va ser romàntic. No tenia lloc on dormir, i dormia a terra de les cel·les dels amics, portava ampolles de coca-cola als dipòsits per poder comprar menjar i feia onze quilòmetres, travessant la ciutat cada diumenge de nit, per aconseguir un bon àpat la setmana al temple dels Hare Krishna. M'encantava. La majoria de coses amb què vaig ensopegar, seguint la meva curiositat i intuïció, van resultar després inestimables. Per exemple, en aquell temps Reed College potser oferia la millor instrucció en cal·ligrafia del país. Tots els cartells, totes les etiquetes de tots els calaixos del campus eren bellament escrits en cal·ligrafia a mà. Com que havia abandonat el curs i no havia d'assistir a les classes normals, vaig apuntar-me a una classe de cal·ligrafia. Vaig aprendre què eren la pòlissa serif i la sans serif, la variació espacial entre combinacions de lletres diverses, què fa que la gran tipografia sigui allò que és. Era una cosa artísticament bella, històrica, com la ciència no aconsegueix de capturar-la, i la vaig trobar fascinant.
A priori, res de tot això no tenia una aplicació pràctica en la meva vida. Però deu anys després, quan dissenyava el primer ordinador Macintosh, tot va tenir sentit per a mi. El Mac va ser el primer ordinador amb una bella tipografia. Si mai no hagués assistit a aquest únic curs universitari, el Mac mai no hauria tingut gaires pòlisses proporcionalment espaiades. I com que Windows no va fer sinó copiar Mac, probablement tampoc cap PC no en tindria cap. Si mai no hagués deixat la universitat, mai no hauria assistit a aquestes classes de cal·ligrafia, i els ordinadors personals no tindrien la meravellosa tipografia que ara tenen. Naturalment, que era impossible de connectar punts mirant cap al futur quan jo era a la universitat. I nogensmenys és ben bé això que va passar, mirat retrospectivament al cap de deu anys.
Hi insisteixo, no es poden connectar els punts mirant cap al futur, només es poden connectar  mirant cap al passat. Per tant, heu de confiar que els punts, d'alguna manera, es connectaran en el vostre futur. Heu de confiar en alguna cosa, la que sigui. Mai no he abandonat aquesta perspectiva i és la que ha marcat la diferència en la meva vida.
La segona història té a veure amb l'amor i la pèrdua. Vaig ser afortunat perquè vaig descobrir aviat què volia fer a la vida. Woz i jo vam començar Apple al garatge dels meus pares, quan tenia vint anys. Vam treballar de valent, i al cap de deu anys Apple havia crescut, a partir de nosaltres dos, fins a esdevenir una companyia amb més de 4.000 treballadors i amb un moviment de dos mil milions de dòlars. Havíem presentat la nostra creació més grandiosa, el Macintosh, un any abans i jo acabava de fer els trenta.
I aleshores em van despatxar. Com et poden despatxar d'una companyia que has fundat tu? Bé, amb el creixement d'Apple vam contractar una persona que em va semblar que tenia molt de talent per a dirigir la companyia amb mi. Els primers anys les coses van anar bé. No obstant això, la nostra visió de futur va començar a bifurcar-se i finalment vam tenir una topada. Quan això va passar, la direcció li va donar la raó. D'aquesta manera als trenta anys era fora d'Apple. Havia perdut allò que havia estat el centre de tota la meva vida adulta. Va ser devastador. Durant uns quants mesos no vaig saber ben bé què fer. Em semblava que havia decebut la generació d'empresaris anterior, que havia deixat caure el relleu en el moment de passar-me'l. Em vaig trobar amb David Packard i Bob Noyce i vaig provar de disculpar-me per haver-ho engegat tot a rodar tan estrepitosament. Va ser un fracàs públic absolut; tant, que vaig pensar fins i tot a deixar Silicon Valley. Però, molt a poc a poc, vaig començar a entendre alguna cosa. Que encara estimava allò que feia. El daltabaix d'Apple no m'havia fet canviar, en això, ni un mil·límetre. M'havien foragitat, però continuava enamorat. I vaig tornar a començar.
Llavors no ho vaig entendre, però l'acomiadament d'Apple va ser la millor cosa que podia haver-me passat. La feixuguesa de l'èxit va ser substituïda per la il luminació de tornar a ser un principiant. Això em va alliberar i vaig entrar en una de les etapes més creatives de la meva vida. Durant els cinc anys següents vaig fundar una companyia anomenada NeXT, una altra empresa anomenada Pixar, i em vaig enamorar d'una dona sorprenent que va esdevenir la meva muller. Pixar va continuar i va crear el primer film animat per ordinador del món, ‘Toy Story’, i ara és l'estudi d'animació de més èxit del món. En un capgirament dels fets, Apple va comprar NeXT, vaig tornar a Apple i la tecnologia que desenvolupàvem a NeXT és el cor de l'actual renaixement d'Apple.
Amb Laurene tenim una meravellosa família. Estic molt segur que res d'això no hauria passat si no m'haguessin despatxat d'Apple. Va ser una medecina amarga, però crec que el pacient la necessitava. A vegades la vida et clava un cop de mall al cap. No perdeu la fe. Estic convençut que l'única cosa que em va permetre de continuar va ser que jo estimava les coses que feia. Heu de trobar què estimeu. I això tant val en la feina com en l'amor. La feina omplirà una gran part de la vostra vida, i l'única manera de sentir-se'n realment satisfet és de fer allò que creieu que és una gran feina. I l'única manera de fer una gran feina és d'estimar-la. Si encara no l'heu trobada, continueu cercant. No us atureu. Igual que amb les coses del cor, prou que ho sabreu, quan l'haureu trobada. I igual que qualsevol relació important, millorarà amb el pas dels anys. Continueu cercant, doncs. I no us atureu.
La tercera història és sobre la mort. Quan tenia disset anys vaig llegir una cita que deia, si fa no fa: 'Si vius cada dia com si fos l'últim, és molt probable que algun dia facis allò que toca'. Em va impressionar i aquests últims trenta-tres anys, quan em miro al mirall cada matí, em demano: 'Si avui fos l'últim dia de la meva vida, faria això que sóc a punt de fer?' I sempre que la resposta ha estat que no uns quants dies seguits, sé que necessito canviar alguna cosa.
Recordar que em moriré aviat és l'eina més important que he trobat per a prendre les grans decisions de la meva vida. Perquè gairebé totes les expectatives externes, tot l'orgull, tota la por de la vergonya o del fracàs..., tot desapareix a les portes de la mort, i no resta sinó allò que és realment important. Recordar que moriràs és la millor manera que sé de no caure en el parany de pensar que tens res a perdre. Ja vas nu. No hi ha cap raó per a no seguir al teu cor.
Fa gairebé un any em van diagnosticar càncer. Em van fer un escànner a les 7.30 del matí, i s'hi veia clarament un tumor al pàncrees. Ni sabia què era el pàncrees! Els metges em van dir que era molt probable que fos una mena de càncer inguarible i que segurament la vida no m'allargaria més de sis mesos. El metge em va aconsellar que me n'anés a casa i arreglés les coses, que és el codi mèdic per a preparar-te a morir. Significa que has de provar de dir als teus fills en pocs mesos què pensaves dir-los durant els deu anys vinents. Significa assegurar-te que ho tens tot resolt, perquè la família s'ho trobi tot tan fàcil com sigui possible. Significa acomiadar-te.
Vaig viure amb aquesta diagnosi tot el dia. A la tarda em van fer una biòpsia: em van ficar un endoscopi coll avall, a través de l'estómac i dels intestins, van punxar amb una agulla el pàncrees i van treure unes poques cèl·lules del tumor. M'havien sedat, però la meva dona, que era allà, em va explicar que, quan van examinar les cèl·lules al microscopi, els metges van començar a plorar perquè van descobrir que era una forma molt rara de càncer pancreàtic, que es podia guarir amb cirurgia. Em van operar i ara estic bé. Mai no he estat tan a prop de la mort i espero que així sigui unes quantes dècades més.
Com que he viscut aquesta experiència, puc parlar de la mort amb una mica més de certesa que quan era un simple concepte intel·lectual: Ningú no es vol morir. Ni la gent que vol anar al cel es vol morir per anar-hi. La mort és el destí que tots compartim. Ningú no se n'escapa. I és com ha de ser, perquè la mort és molt probable que sigui la millor invenció de la vida. És la seva agent de canvi. Elimina allò que és vell per deixar pas a allò que és nou. Ara mateix, vosaltres sou la novetat, però algun dia, no gaire llunyà, sereu els vells. I sereu eliminats. Em sap greu de ser tan tràgic, però és així. La vostra vida és limitada, no la malgasteu, doncs, vivint per altri. No us deixeu lligar pels dogmes, no visqueu dels pensaments d'altri. No deixeu que la fressa de les opinions d'altri apagui la vostra veu interior. I cosa més important encara, tingueu el valor de seguir el vostre cor i la vostra intuïció, perquè d'alguna manera ja sabeu allò que realment voleu arribar a ser. La resta és secundària.
Quan era jove hi havia una curiosa publicació, The Whole Earth Catalogue, una de les bíblies de la meva generació. Va ser ideada per un individu, l'Steward Brand, no gaire lluny d'aquí, a Menlo Park, i hi va posar un toc poètic. Era a final dels seixanta, abans dels ordinadors personals i de l'edició amb microordinadors. S'editava amb màquines d'escriure, tisores i càmera Polaroid. Era com una mena de Google amb cobertes de cartolina, trenta-cinc anys abans que aparegués Google. Era idealista i ple de bells recursos i de grans conceptes. Steward i el seu equip en van publicar uns quants números de The Whole Earth Catalogue i després, quan ja feia el curs normal, en van publicar l'últim número. Era a mitjan anys setanta; jo tenia la vostra edat. A la contraportada de l'última edició, hi havia una fotografia d'una carretera enmig del camp a primera hora del matí. El peu de foto deia: 'Continueu tenint gana. Continueu essent esbojarrats'. Va ser el seu missatge de comiat. Sempre he volgut ser així. I ara que sou a punt de graduar-vos, de començar de nou, és això que us desitjo: Continueu tenint gana. Continueu essent esbojarrats.

dimarts, 10 de novembre del 2015

EL ROMANTICISME

Article extret de Sàpiens

Des de començaments del segle XIX va escampar-se per Europa un important moviment artístic caracteritzat per l’amor a la llibertat, l’exaltació de l’individu, la defensa dels sentiments i el gust per la natura i les cultures populars. Paral·lelament, les guerres napoleòniques van afavorir un nou contacte amb les cultures orientals (Egipte, Índia), que va començar a influir en una cultura europea en la qual els moviments revolucionaris havien renovat en profunditat les idees i les maneres de viure, renovació que es va reflectir en un nou corrent artístic, el romanticisme, que va afectar totes les arts i va tenir aquestes característiques:
a. Al contrari que el neoclassicisme, el romanticisme rebutjava la raó i els gustos clàssics. En canvi, va revaloritzar l’expressió dels sentiments i la passió, així com de l’exaltació de l’individu. Els romàntics s’inspiraven en el dolor, la soledat, la tristesa, la malencolia… en definitiva, en una profunda insatisfacció amb el seu món. A la vegada, els romàntics van establir una actitud positiva davant la naturalesa que els portaria a establir-hi una proximitat afectiva.
b. Amb el romanticisme es va imposar una nova visió del món i de l’ésser humà que implicava la supremacia de la imaginació, la fantasia, la necessitat de fugir i la creativitat sobre el món acadèmic. És a dir, el creador romàntic estava marcat per un esperit de rebel·lia que el portava a reclamar més llibertat enfront de les normes acadèmiques.
c. El romanticisme buscava la inspiració en l’edat mitjana i no en l’època clàssica, perquè era en aquell temps on situaven l’origen històric dels pobles europeus i on buscaven les seves arrels culturals i lingüístiques. És per això que es va posar de moda la novel·la històrica d’ambient medieval i que en l’arquitectura es van recuperar les formes gòtiques, donant lloc al neogòtic. També en aquesta estreta relació amb l’historicisme trobem la relació que vincularia el romanticisme amb els moviments nacionalistes.
L’arquitectura del romanticisme va caracteritzar-se pel gust pels temes medievals donant lloc a una arquitectura historicista. Així, es van construir edificis inspirats en els estils orientals bizantí i islàmic, com ara el Pavelló Reial de Brighton, i en els estils medievals romànic i gòtic, com el Parlament de Londres o l’església votiva de Viena.
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Pavelló Reial de Brighton
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Parlament de Londres
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Església votiva de Viena
En pintura, els autors romàntics van mostrar interès per reflectir els valors de l’època en uns quadres que es representaven amb molt moviment, fent servir colors brillants que omplien de llum les obres, representant paisatges violents i plens de contrastos, i expressant sentiments extrems i apassionats, sovint inspirats en temes orientals.
Un dels temes capitals de la pintura romàntica va ser l’històrico-al·legòric. És el cas, per exemple, de La Llibertat Guiant el Poble de Delacroix. Aquest pintor va pintar la tela per a celebrar la Revolució francesa de 1830, un cant a la revolta parisenca que és una mostra dels compromís dels artistes romàntics amb els esdeveniments històrics del seu temps. El quadre representa la llibertat (figura al·legòrica) que, onejant la bandera (un altre element simbòlic que agermana tots els francesos), fa avançar el poble i, al voltant de l’obra, Delacroix va escriure al seu germà: “He pintat un tema modern, una barricada, i si no he lluitat per la pàtria, almenys pintaré per a ella. Això m’ha posat d’un humor immillorable”.
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La Llibertat Guiant el Poble, obra d'Eugène Delacroix
D’entre els pintors romàntics destaca l’obra dels francesos Eugène Delacroix (La Llibertat Guiant el PobleDones d’Alger i La Matança de Quios) i Théodore Géricault (Rai de la Medusa, on s’exalça el moviment tant de les persones com de les forces de la natura), de l’alemany  Caspar David Friedrich (Viatger davant d’un mar de boira), del paisatgista britànic Turner (Pluja, vapor i velocitat) i de l’espanyol Federico de Madrazo, autor d’excel·lents retrats (La comtessa de Vilches). A Catalunya destaca l’obra de Claudi Lorenzale amb pintures d’escenes històriques (Mort de Guifré el Pelós).
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Dones d’Alger, obra d'Eugène Delacroix
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La Matança de Quios, obra d'Eugène Delacroix
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Rai de la Medusa, obra de Théodore Géricault
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Viatger davant d’un mar de boira, obra de Caspar David Friedrich
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Pluja, vapor i velocitat, obra de Joseph Mallord William Turner
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La comtessa de Vilches, obra de Federico de Madrazo
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Mort de Guifré el Pelós, obra de Claudi Lorenzale
La literatura va ser un altre dels principals vehicles d’expressió dels ideals del romanticisme, sobretot en el camp de la poesia on van destacar autors com ara Lord Byron, John Keats, Giacomo Leopardi o Friedrich Schiller. L’alemany Goethe va destacar en poesia, narrativa i drama; el britànic Walter Scott per les seves novel·les històriques; i el francès Victor Hugo va arribar als cims més alts del drama romàntic amb Els Miserables (1862). A Espanya cal destacar l’obra de Mariano José de Larra (a més dels seus articles crítics va practicar la novel·la històrica amb El doncel de don Enrique el Doliente), José de Espronceda (El estudiante de Salamanca), José Zorrila (Don Juan Tenorio) i Gustavo Adolfo Bécquer (Rimas y Leyendas). En les lletres catalanes el Romanticisme va veure’s reflectit en la Renaixença.
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Gustavo Adolfo Bécquer
Tot i això, possiblement, va ser en el camp de la música, on els sentiments romàtics van trobar el seu millor mitjà d’expressió. Així, l’obra de Beethoven va suposar la ruptura entre el classicisme i el romanticisme, i les composicions de compositors com Brahms, Schumann, Schubert i Chopin ja es consideren plenament romàntiques. Però, a més dels sentiments propis dels herois romàntics, compositors om Verdi o Wagner van saber reflectir el naixement de l’esperit nacional en les seves òperes.
Stieler, Joseph Karl: Beethoven mit der Missa solemnis Ölgemälde, 1819
Ludwig van Beethoven

dilluns, 26 d’octubre del 2015

EL CALENDARI REVOLUCIONARI

Article extret de Sàpiens


El calendari republicà francès (o calendari revolucionari francès) va ser instaurat per un decret de la Convenció Nacional amb el qual s’abolia l’«era vulgar» per als usos civils i es definia el 22 de setembre de 1792 com el primer dia de l’anomenada «era dels francesos». El disseny mirava d’adaptar el calendari al sistema decimal i eliminar-ne les referències de caire religiós.
El calendari republicà va ser dissenyat pel matemàtic Gilbert Romme. Tanmateix, se sol atribuir al poeta Fabre d’Églantine, el nom dels mesos i als dies.
Calendrier-republicain.jpg
El calendari va ser adoptat per la Convenció Nacional, controlada pels jacobins, el 24 d’octubre de 1793; es va fixar que el primer dia d’aquest nou calendari seria el 22 de setembre de 1792, que coincidia amb la proclamació de la República i amb l’equinocci de tardor. D’aquesta manera, el calendari començava uns 13 mesos abans de la data en què va ser oficialment adoptat.
Brumaire.jpgEl calendari va ser d’aplicació civil a França, els territoris ocupats militarment pels exèrcits francesos i les seves colònies fins que Napoleó Bonaparte va abolir-ne el seu ús oficial l’1 de gener de 1806 com una manera d’eliminar els signes de la vella democràcia republicana, atès que s’havia proclamat emperador dels francesos al desembre de 1804 i havia creat la nova noblesa imperial, ambdós conceptes incompatibles amb la naturalesa d’aquest calendari. Alhora, amb la derogació es volia segellar la reconciliació amb l’Església i el Papat, forjada pel Concordat de 1801 i dels quals va aconseguir- una certa tolerància després de restaurar les festivitats civils i religioses de la Església catòlica amb el Nou Calendari.
El calendari republicà o revolucionari, però, va ésser oficial dues vegades més. En primer lloc i de forma molt breu, després de l’enderrocament de Napoleó. En segon lloc, durant l’efímera Comuna de París (de març a maig de 1871).
Els anys del calendari revolucionari francès s’acostumaven a escriure amb xifres romanes, i es comptaven a partir de l’inici de l’Era Republicana, que començava el dia 22 de setembre de 1792 (proclamació de la República).
Al calendari republicà, l’any sempre tenia 12 mesos de 30 dies cadascun.
Els mesos es dividien en tres dècades de 10 dies cadascuna, per la qual cosa desapareixien les setmanes tradicionals de 7 dies. Els mesos no coincidien amb els mesos del calendari Gregorià, perquè el calendari republicà comença sempre el compte dels mesos amb l’inici astronòmic de les estacions.
Els noms dels mesos adoptaven denominacions de fenòmens naturals i de l’agricultura:
Tardor: (terminació: -aire):
  • Veremari o Vendémiaire (del llatí vindemia “verema”) a partir del 22, 23 o 24 de setembre.
  • Brumari o Brumaire (del francès brume “boira”) a partir del 22, 23 o 24 d’octubre.
  • Frimari o Rufolari o Frimaire (del francès frimas “vent fred després de la nevada”) a partir del 21, 22 o 23 de novembre.
Hivern: (terminació: -ôse):
  • Nivós o Nivôse (del llatí nivosus “nevat”) a partir del 21, 22 o 23 de desembre.
  • Pluviós o Pluviôse (del llatí pluviosus “plujós”) a partir del 20, 21 o 22 de gener.
  • Ventós o Ventôse (del llatí ventosus “ventós”) a partir del 19, 20 o 21 de febrer.
Primavera: (terminació: -al):
  • Germinal o Germinal (del llatí germen “llavor”) a partir del 20 o 21 de març.
  • Floreal o Floréal (del llatí flos “flor”) a partir del 20 o 21 d’abril.
  • Pradal o Prairial (del francès prairie “prat”) a partir del 20 o 21 de maig.
Estiu: (terminació: -dor):
  • Messidor (del llatí messis “collita”) a partir del 19 o 20 de juny.
  • Termidor o Thermidor (del grec thermos “calor”) a partir del 19 o 20 de juliol.
  • Fructidor (del llatí fructus “fruita”) a partir del 18 o 19 d’agost.
Cadascun dels deu dies de les dècades s’anomenaven, senzillament, d’acord amb el seu cardinal (primidi, duodi, tridi, quartidi, quintidi, sextidi, septidi, octidi, nonidi, décadi).
A diferència del Calendari Gregorià, on cada dia s’associa amb un sant o santa, el calendari republicà associava cada jornada amb una planta, un animal o una eina del camp.
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Com que la suma dels 12 mesos de 30 dies dóna com a resultat un total de 360 dies, en acabar l’any al mes de Fructidor s’hi afegeixien 5 dies (6 si era un any de traspàs) a fi d’adequar el calendari als 365 dies de l’any comú. A l’origen, aquests dies es coneixien com a Sans-culottides, per bé que després de l’any III (1795) van ser coneguts simplement com a jours complémentaires (dies complementaris) i van tenir la consideració de festes nacionals sota la Primera República. Aquests dies són:
  • Fête de la Vertu o “Festa de la Virtut” el 17 o 18 de setembre.
  • Fête du Génie o “Festa del Geni’” el 18 o 19 de setembre.
  • Fête du Travail o “Festa del Treball” el 19 o 20 de setembre.
  • Fête de l’Opinion o “Festa de l’Opinió” el 20 o 21 de setembre.
  • Fête des Récompenses o “Festa de les Recompenses” el 21 o 22 de setembre.
  • Fête de la Révolution o “Festa de la Revolució” el 22 o 23 de setembre (en anys de traspàs).
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divendres, 23 d’octubre del 2015

LA PEDRA ROSSETA


Article original: "La piedra Rosseta se descubrió hace 214 años" dins National Geographic.


La piedra de Rosetta se descubrió hace 214 años

Piedra de Rosetta
La piedra de Rosetta, con inscripciones en egipcio, demótico y griego antiguo, fue hallada a mediados de julio de 1799 por parte de un destacamento militar francés. / CM DIXON / HERITAGE / GTRES

La famosa pieza, que resultó ser un elemento clave para descifrar los jeroglíficos egipcios, fue hallada casualmente en el norte de Egipto por parte de un destacamento militar francés
mediados de julio de 1799 (el día exacto no está claro), hace 214 años, un destacamento militar francés, bajo las órdenes del oficial Pierre-François Bouchard (1771-1822), se puso a desenterrar una antigua fortaleza egipcia, denominada por los franceses Fort Julien, en Rashid (Rosetta), en la costa norte de Egipto, cuando un soldado descubrió la llamada piedra de Rosetta, un bloque de piedra granítica de unos 760 kilos que dos décadas después resultó ser un elemento clave para descifrar los jeroglíficos egipcios. En la cara pulimentada de la piedra, que era un fragmento de una antigua estela egipcia, aparecían tres tipos de escritura: la parte superior, compuesta por 14 líneas, estaba formada por jeroglíficos egipcios; las 32 líneas de la parte central estaban escritas en demótico, la última fase de la escritura egipcia; y la parte inferior la formaban 54 líneas en griego, una lengua hablada y escrita en Egipto desde época helenística. Bouchard llevó el bloque al Instituto de Egipto en El Cairo, recientemente fundado en 1798, donde los estudiosos empezaron a analizarlo, aunque el significado de los jeroglíficos egipcios se había perdido hacía más de 1.000 años. Los estudiosos comprobaron que los tres epígrafes eran en realidad versiones de un mismo texto. La estela contenía un decreto sacerdotal en honor del faraón Ptolomeo V, datado en el año 196 a.C. Los ingleses se la llevaron como botín de guerra a Londres tras derrotar, en 1801, a las tropas napoleónicas en Egipto. Pero fue un francés, Jean-François Champollion (1790-1832), quien finalmente descifró los jeroglíficos egipcios a través de la piedra de Rosetta, en 1822. Hoy en día es la pieza más visitada del Museo Británico de Londres. 

El JURAMENT DEL JOC DE LA PILOTA



Article Extret de Sàpiens


Jacques-Louis David: El jurament del Joc de Pilota

En situar l’esclat de la Revolució francesa tots tenim una data simbòlica al cap: 14 de juliol de 1789, la presa de la Bastilla. En realitat, però, la Revolució ja havia començat amb anterioritat a l’esclat popular. És més, sense els fets que s’havien desenvolupat prèviament en les sessions dels Estats Generals que es celebraven a Versalles no es pot entendre la transcendència de la data simbòlica del 14 de juliol.
Així, la Revolució comença, almenys en el terreny polític, el 17 de juny, quan els representants del Tercer Estat van constituir-se en Assemblea Nacional per liquidar l’absolutisme. La reacció del monarca no va fer-se esperar. Lluís XVI, pressionat pels estaments privilegiats, no estava disposat a admetre aquesta democratització assembleària de l’ordre de l’Antic Règim i va clausurar les reunions que es celebraven en la sala des Menus Plaisirs.
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El 20 de juny de 1789, en pavelló del Jeu de Paume de Versalles, el Tercer Estat i els trànsfugues dels estaments privilegiats esdevenien els representants de la nació, els protagonistes de la Revolució institucional. Allà van comprometre’s a no dissoldre l’Assemblea sense haver dotar d’una Constitució al poble francès. Després del cèlebre jurament, els assemblearis van continuar la sessió. No hi havia marxa enrere i, el 9 de juliol, sota la pressió popular que començava a portar l’efervescència a París, l’Assemblea, ja amb tots els representats dels Estats Generals reintegrats, esdevindria constituent.
El 1790, Jacques-Louis David (1748-1825), l’anomenat “Robespierre del pinzell”, seria l’encarregat d’immortalitzar el fet per encàrrec de la Societat d’Amics de la Constitució. Tot i que el projecte inicial era realitzar una gran pintura que homenatgés els 630 diputats d’aquella Assemblea, la manca de pressupost i les lluites polítiques entre revolucionaris i contrarevolucionaris van aturar l’encàrrec. Tanmateix, David va realitzar una versió de petites dimensions que avui podem admirar al Museu Carnavalet de París.
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Tota l’escena gira a l’entorn de la figura central, el diputat Jean Sylvain Bailly, l’encarregat de llegir en veu alta el text del jurament escrit per Pierre Bevière:
L’Assemblea Nacional, considerant que ha estat cridada a fixar la constitució del Regne, portar a terme la regeneració de l’ordre públic i mantenir els verdaders principis de la monarquia, res no pot impedir que continuï les seves deliberacions a qualsevol lloc on es pugui veure forçada a establir-se, i que en darrer terme, l’Assemblea Nacional és allà on els seus membres es trobin reunits;
Disposa que tots els membres d’aquesta Assemblea prestin, a l’instant, jurament solemne de no separar-se mai, i de reunir-se allà on les circumstàncies ho exigeixin, fins que la Constitució del regne sigui establerta i consolidada sobre fonaments sòlids, i que un cop prestat l’esmentat jurament, tots els membres i cadascun d’ells en particular confirmaran, amb la seva firma, aquesta resolució indestructible. 
En primer pla, un altre punt reclama l’atenció de l’espectador: dos membres del clergat confraternitzen amb els revolucionaris del Tercer Estat. Són el frare Dom Gerle (que en realitat no es trobava present en el jurament del 20 de juny) i el pastor protestant Rabaut-Saint-Etienne. Revolucionaris, cristians i protestants units davant d’un objectiu superior: la llibertat del poble francès.
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A través de les finestres es filtra una llum que il·lumina Bailly, però també penetra el poble en l’escena. El vent agita les cortines i evoca la joia d’una multitud que camina vers la llibertat. David pinta homes, dones i nens que, des de l’exterior, són testimonis, però també protagonistes del jurament dels seus representants.
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En mig de l’entusiasme i l’aprovació general recreada per David, només una figura sembla desentendre’s de l’acció: és el diputat Martin Dauch, el qual rebutja el jurament llegit per Bailly. És l’únic diputat del Tercer Estat present a la sessió que va negar-se a jurar aquell 20 de juny. Es troba en l’extrem dret de la imatge, assegut en una cadira i de braços creuats, gairebé amagat, decebut davant allò que observava. En realitat, Dauch va defensar el seu “no” al jurament de forma enèrgica, però la força de la imatge el faria passar a la història d’una manera força diferent.
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dimecres, 21 d’octubre del 2015

LA FUGIDA DE LLUÍS XVI: UN FRACÀS ABSOLUT


Davant els fets encara imprevisibles que s'apropaven, la família reial va decidir fugir, però el pla va ser un veritable fracàs.




A continuació podeu llegir aquest article extret de National Geogràphic España.


La fuga de Luis XVI y su captura en Varennes


En la noche del 21 de junio de 1791, Luis XVI y su familia salieron en secreto de París, en una carroza con destino a la frontera. Cuando casi habían llegado a la meta, fueron reconocidos y arrestados

Por Juan José Sánchez Arreseigor. Historiador, Historia NG nº 107

El 6 de octubre de 1789, después de que una muchedumbre asaltara el palacio de Versalles, Luis XVI decidió trasladarse con su familia a otro palacio en el mismo centro de París, el de las Tullerías. Acostumbrados al lujo y a la libertad de movimientos de que gozaban en Versalles, Luis y su esposa, la reina María Antonieta, se vieron de repente recluidos en unos apartamentos relativamente pequeños, rodeados por el tumulto de la ciudad y debiendo soportar la presencia constante de la Guardia Nacional, que más que protegerlos parecía a veces vigilarlos. Para muchos partidarios de la vieja monarquía, aquello parecía un arresto domiciliario. La prueba definitiva llegó el 19 de abril de 1791, cuando los reyes decidieron salir de París para pasar el Domingo de Ramos en su residencia campestre de Saint-Cloud y se vieron envueltos por una multitud que les impidió partir e incluso los cubrió de insultos. Tras el incidente, el rey no se recató en declarar públicamente que era un prisionero; en privado, instado por su esposa, decidió escapar.
Hacía meses que muchos nobles le habían aconsejado huir; de hecho, sus hermanos pequeños, el duque de Anjou y el conde de Artois, habían emigrado justo después de la toma de la Bastilla. El rey se había mostrado indeciso, pero no así María Antonieta, quien pese a su fama de frivolidad demostró estar forjada en un metal más duro que su marido. Decidida a escapar, buscó la ayuda del conde Axel von Fersen, un aristócrata sueco que se había ganado su confianza. Tras el fiasco de Saint-Cloud, el proyecto se puso en marcha. El plan consistía en escapar de noche y viajar de incógnito hasta la ciudad fronteriza más próxima, Montmédy, unos 287 kilómetros al este de París, en la actual frontera con Bélgica (entonces posesión austríaca); veinte horas de viaje sin pausa podían ser suficientes. Allí, el rey lanzaría una proclama para denunciar los abusos de la Revolución.

La gran escapada

A las diez de la noche del 20 de junio de 1791, la reina llevó a sus hijos a Fersen en secreto. Luego volvió al salón, como si nada hubiera sucedido. Poco después se retiró a su dormitorio, dio las instrucciones a sus doncellas para el día siguiente y se acostó. Pero nada más quedarse sola se vistió con un traje sencillo de color gris, se tapó la cara con un velo y salió por unas puertas ocultas del palacio. El rey, por su parte, debió quedarse departiendo con los cortesanos hasta las once y media de la noche. Cuando se fue a dormir, su ayuda de cámara, como era tradición, se acostó a sus pies con un cordel atado a su muñeca para que el monarca pudiera llamarlo en cualquier momento. Para despistarlo, Luis le hizo un encargo; cuando el ayuda de cámara volvió, pensó que el rey estaba dormido dentro de su cama con dosel, pero, en realidad, el monarca ya había huido. Luis, María Antonieta, sus dos hijos y Fersen se reunieron por fin a las dos de la madrugada, con dos horas de retraso. Iban en un vehículo nuevo, enorme y lujoso, en el que cabían cómodamente los cinco fugitivos más el aya de los príncipes, dos camareras, el peluquero de la reina y otros ayudantes, con baúles repletos de ropa, vajilla, botellas de vino y otros lujos. No era una comitiva precisamente discreta, pero aun así salió de París sin levantar sospechas.
La fuga se descubrió a las ocho de la mañana. Al principio, algunos intentaron hacer creer que el rey había sido raptado por contrarrevolucionarios, pero a mediodía se descubrió que Luis había dejado un documento en el que explicaba las razones de su huida. Las autoridades reaccionaron ordenando el arresto de cualquier persona que intentara abandonar el reino.
Los fugitivos viajaban bajo identidades falsas: la marquesa de Tourzel, aya de los príncipes, se hacía pasar por una aristócrata rusa, la baronesa De Korff, mientras que la reina y la hermana del rey fingirían ser sus doncellas; el rey, por su parte, era el criado Durand. Cambiaron de caballos en Bondy, a media hora de París. Allí, por voluntad del rey, se separaron de Fersen, que al marcharse gritó bien fuerte: «¡Adiós, madame De Korff!». Continuaron sin novedad hasta Châlons, adonde llegaron a las seis de la tarde. Se pararon a merendar y tuvieron una avería en una rueda, que les llevó media hora reparar, lo que hizo que llegaran a Pont-de-Somme-Vesle con dos horas de retraso, cuando las tropas que los esperaban para escoltarlos se habían marchado ya.
Los reyes avanzaron hasta llegar a Sainte-Menehould a eso de las ocho. La noticia de la huida del rey se había difundido ya y cundía la agitación entre el pueblo. Uno de los más exaltados era el maestro de postas del lugar, Jean-Baptiste Drouet, quien había visto a la reina tiempo atrás, cuando era militar. Cuando echó un vistazo al interior de la carroza reconoció a María Antonieta de inmediato y también se percató de que el supuesto criado Durand tenía los mismos rasgos que el rey, tal como se lo representaba en los billetes que circulaban por entonces.

El drama de Varennes

La carroza real logró continuar el camino, pero Drouet, tomando otra ruta, llegó antes que ellos a la siguiente etapa, el pequeño municipio de Varennes-en-Argonne, a tan sólo 50 kilómetros de Montmédy. Los fugitivos llegaron allí cuando ya era de noche y se detuvieron a las afueras. Drouet había dado la voz de alerta e hizo que el procurador, monsieur Sauce, máxima autoridad del lugar dado que el alcalde estaba ausente, examinara los papeles a los viajeros. Inicialmente, Sauce declaró que los pasaportes estaban en regla y no había motivo para retener a la carroza, pero Drouet dio un puñetazo sobre la mesa y respondió: «Son el rey y su familia, y si los dejáis marchar al extranjero seréis culpable de alta traición». Sauce se inclinó; a la espera de comprobar la identidad de los viajeros, los alojó en su propia casa. El glotón Luis XVI aceptó gustosamente el pan y el queso que la esposa del anfitrión les ofreció para reponerse.
Entonces a Sauce se le ocurrió despertar a un vecino ya mayor, antiguo juez de paz, que había estado en Versalles y que sin duda había visto al monarca; él podría resolver la duda de si aquél era verdaderamente el rey. Así sucedió. Cuando el anciano se presentó ante el rey se arrodilló y exclamó «¡Ah, Sire!»; Luis XVI no pudo, o no quiso, seguir ocultando su identidad. Declaró a todos que era el monarca y les pidió que lo dejaran continuar a Montmédy.

Justo entonces se presentó en el pueblo un destacamento de húsares alemanes dispuesto a rescatar a sablazos al rey. Pero Luis XVI temía por la seguridad de su familia y quiso esperar a que acudieran más tropas. Entrada la madrugada ya era demasiado tarde: los revolucionarios les bloqueaban el paso. Luego llegaron dos de los muchos comisarios que la Asamblea Nacional había enviado en todas direcciones para detener al rey. Luis XVI no marcharía a Montmédy, sino que regresaría con su familia a París.

El humillante regreso

Los fugitivos tardaron tres días en desandar lo que habían recorrido en veinte horas de frenética fuga. Seis mil ciudadanos armados y guardias nacionales los acompañaron durante el trayecto. El 25 de junio entraron en París, en medio de un silencio sepulcral. Según los testigos, el abúlico monarca parecía extraordinariamente tranquilo, como si nada especial hubiese pasado.
Tras la huida de Varennes, la oposición de los revolucionarios a la monarquía se hizo cada vez más virulenta. El 10 de agosto de 1792, el palacio de las Tullerías fue asaltado y un mes después se proclamó la República, mientras la familia real era encerrada en el Temple. Luis XVI sería juzgado ante la Asamblea por traición, condenado a muerte y ejecutado en la guillotina el 21 de enero de 1793. Meses más tarde, el 16 de octubre, su esposa María Antonieta también fue ajusticiada. Fersen, el artífice de la huida, no corrió mejor suerte. De vuelta en Suecia, sería linchado en 1810 por una multitud que lo acusaba de haber envenenado al príncipe heredero.

Para saber más

María Antonieta. Stefan Zweig . Editorial El Acantilado, Barcelona, 2011.
Historia de la Revolución francesa. Jules Michelet. Ikusager Ediciones, Vitoria, 2008.